lunes, 4 de junio de 2007

¿Es justo el método D'Hondt?

Aunque ha pasado ya una semana desde las elecciones autonómicas y municipales, aquí en Navarra aún siguen deliberando que pactos van a tener para formar gobierno, por eso me preguntaba si el método de reparto de escaños sería equitativo.

El sistema D’hondt es un método electoral que se utiliza generalmente para repartir los escaños de un parlamento o congreso. Es un procedimiento llamado de divisor es decir que divide los votos recibidos por cada uno de los partidos políticos de forma no proporcional al número de votos. Se utiliza en muchos países, por ejemplo, en España. Para explicarlo, vamos a proponer un pequeño ejemplo.

Imaginemos que en una circunscripción tenemos tres partidos presentados a las elecciones: A, B y C, siendo 5 el número de escaños a repartir. Se realiza el recuento y han votado 1000 personas, siendo el número de votos conseguido [500, 340, 160] para los partidos [A, B, C] respectivamente.

Si yo tuviera que adjudicar los escaños, el método que se me ocurre es el siguiente: como hay 1000 votos para 5 escaños, por cada 200 votos se tiene un escaño, así que agrupamos los votos en grupos de 200 y los escaños que sobran, se los damos a los partidos con más votos sobrantes (en este caso B y C).


PARTIDO A

PARTIDO B

PARTIDO C

Total votos

500

340

160

Primer escaño

200

200


Segundo escaño

200



Votos restantes

100

140

160

Escaños

2

2

1

En definitiva, el resultado serían 2 escaños para A, 2 escaños para B y 1 escaño para C.

Veamos, como sería el reparto según el método D’Hondt:

Dividimos la cifra de votos de cada partido entre el número de diputados pero de manera secuencial, es decir primero dividimos entre 1, luego entre 2, luego entre 3 y así sucesivamente hasta el número de escaños a repartir, en este caso 5. Los escaños se reparten, eligiendo los 5 coeficientes mayores de la tabla:

Escaños

Partido A

Partido B

Partido C

1

500

340

160

2

250

170

80

3

167

113

53

4

125

85

40

5

100

68

32

Escaños

3

2

0

En definitiva, el resultado serían 3 escaños para A, 2 escaños para B y 0 escaños para C.

Como se ve claramente en este ejemplo, el método D’Hondt favorece a los partidos grandes y perjudica a las minorías. Tiene la ventaja de facilitar la creación de mayorías que den lugar a gobiernos más estables, y la desventaja de promover la desaparición de las minorías y de crear la sensación de que unos votos cuentan más que otros.

En otros países donde no se utiliza este sistema, el que se emplea es el método Sainte-Laguë, que es similar aunque sin favorecer tanto a los partidos grandes.

2 comentarios:

Enrique dijo...

Creo que en España se modifica el método estándar para que los restos no vayan al mayoritario, sino al minoritario. Por eso los partidos que sólo van a una autonomía sacan tanta representación nacional. Aunque no estoy muy seguro de que sea asi...

Saludos.

Belagua dijo...

Muchas gracias por el comentario Enrique, puede que sea como tu dices, tiene cierto sentido. Lo que no esta comentado en el articulo pero que creo que si que se aplica, es que si no llegas al 3% de los votos no se te adjudica ningun escaño. Un saludo